Creditos inmediatos, deudas de por vida

Bombardean los medios de comunicación con vistosas ofertas salpicadas de señuelos emotivos como «la felicidad tiene su cara» o «dinero extra con sólo mover un dedo». Los establecimientos financieros de crédito, denominación bajo la que se encuadran las entidades de préstamos rápidos de baja cuantía, hacen su particular agosto durante los meses de verano.

El deseo de unas vacaciones de ensueño y los imperativos cada vez más exigentes en la sociedad de consumo chocan con el progresivo aumento del endeudamiento de las familias españolas. La solución inicial puede ser un crédito ágil, «en sólo 24 horas hasta 3.000 euros», pero lo que en principio es una salida fácil puede convertirse en un círculo vicioso y una deuda «inamortizable».

Gastos múltiples

La Asociación de Usuarios de Banca (Ausbanc) alerta del peligro de este tipo de préstamos durante el verano porque «la verdadera cuesta del año no está en enero, sino en septiembre, porque en este mes los gastos son múltiples, desde los niños a las universidades y, en general, todos los que genera la vuelta a la actividad», según sostienen fuentes de Ausbanc.

Según este colectivo nacional, el problema es que la demanda suele responder a «un gasto compulsivo» ante el que el solicitante no siempre calibra sus posibilidades y puede verse ahogado porque su «capacidad de pago es ya muy reducida» ante su alto grado de endeudamiento.

Interés del 23%

Tal y como pudo comprobar este periódico, el principal inconveniente de los créditos rápidos es su alto interés. La solicitud de préstamo, realizada por Internet, es respondida en sólo un par de días con una carta por correo ordinario.

En esta compañía, la financiación puede ser desde 600 hasta 3.000 euros, aunque en el dorso especifica que puede ampliarse hasta los 5.400, cantidad máxima legal. En este caso, la Tasa Anual Equivalente (intereses) es del 22,95%, aunque esta expresión está precedida por otra más atractiva, como es el desglose mensual del 1,7367%. Este pequeño matiz de orden puede resultar decisivo, puesto que algunos solicitantes apuntan a que uno de los principales peligros es la falta de información y la vaga lectura que se hace de las condiciones.

Además, entre las estipulaciones del contrato, de duración anual, figuran penalizaciones por impago de cuota o incumplimiento de obligaciones. En el primer caso, cada pago no satisfecho genera una comisión que va del 5% al 20%, pero en el supuesto de dos faltas consecutivas, los intereses llegan a convertirse en capital, se suman al existente, y generan sus propios intereses. Para los incumplimiento, la compañía consultada contempla hasta el bloqueo de la cuenta, la devolución íntegra del capital y los efectos generados, así como una posible «multa» del 8% «por daños y perjuicios».

Pero, sin duda, lo más significativo, es que el punto trece del contrato (de un total de 18) aclara la posibilidad de aquello de que «de lo dicho, ni caso», porque la compañía puede modificar «cualesquiera condición» según la evolución del mercado. De esta forma, un crecimiento fuerte de tipos en el mercado general puede ser desorbitado en este concreto.

Fórmulas ordinarias

La Asociación de Usuarios de Banca considera que estas prácticas «rozan la usura» y por ello, recomienda a los demandantes de estas líneas de financiación que recurran antes a los bancos, que han mejorado la oferta y facilidades de este servicio y ofrecen intereses de entre el 7% y el 10%, e incluso que agoten la vía de las tarjetas de crédito, donde oscilan en torno al 12% o el 13%.

Además, según Ausbanc, el inconveniente no es sólo el préstamo, que califica de «tremendamente peligroso», sino que éste se suma así a una retahíla de deudas que asfixia a las familias españolas cada vez con más fuerza y que puede hacer de esta financiación especial la gota que colapse definitivamente el corazón de la economía doméstica.

El principal origen de este déficit, propiciado por los bajos tipos de interés, es la hipoteca de vivienda, para la que la el colectivo hace una recomendación: nunca debe superar el 40% de los ingresos familiares.

una respuestas to “Creditos inmediatos, deudas de por vida”

  1. francisco escribio:

    necesito de 2000euros

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