Las entidades miran de reojo a las hipotecas de 45 añosNuevo récord de deuda
El encarecimiento de la vivienda ha empujado al mercado hipotecario hacia plazos de amortización récord, de hasta 40 años. Pero las entidades financieras ya atisban plazos mayores. Si el precio de la vivienda continúa creciendo, aunque sea a menor ritmo, el periodo de amortización seguirá alargándose para amortiguar las dificultades que padecen las familias españolas para acceder a una vivienda.
Los bajos tipos de interés favorecen, además, el aumento de los periodos de devolución de la deuda, porque permiten una reducción de la cuota mensual más significativa cuando se prolonga la amortización. Las hipotecas a 45 años esperan a la vuelta de la esquina.
Los plazos de amortización de las hipotecas han alcanzado la cota de los 40 años, una cifra que hace tan sólo una década se antojaba inalcanzable. Pero el mercado de los préstamos hipotecarios se prepara para continuar escalando años.
El continuo encarecimiento de la vivienda y el avance del endeudamiento de las familias ha empujado a las entidades a crear productos hipotecarios más cómodos y flexibles. El alargamiento de los plazos de devolución de los préstamos hipotecarios ha servido para amortiguar las dificultades económicas que sufren las familias para acceder a una vivienda.
El grueso de los productos hipotecarios se decanta por los 30 o 35 años, pero los préstamos a 40 años también se han generalizado. En otros países, los plazos de amortización son mucho mayores y España está en condiciones de imitar el modelo. En Francia, por ejemplo, este tipo de créditos se oferta con plazos de amortización de hasta 60 años. En algunos mercados, hasta se alcanza, o se supera, el siglo (en Estados Unidos llegan a los 100 años y en Japón, a los 125).
El siguiente paso, según los expertos, será sumar un lustro al máximo actual. «Por las características del mercado inmobiliario, con una continua subida de los precios, era de esperar el alargamiento de los plazos. No sería de extrañar que se llegara a periodos de 45 años, aunque sería difícil alcanzar cifras mucho mayores». señala Dulce Aguirre, del departamento de Marketing de Productos de Openbank.
La Ley Hipotecaria española no fija un tope máximo para la amortización de la deuda hipotecaria. Son las entidades las que, en función del riesgo de cada operación, fijan el periodo de amortización. Por lo general, las entidades exigen que el plazo de la deuda se cumpla antes de que el cliente cumpla los 65 años, aunque la cifra oscila en la actualidad entre los 60 y 70 años.