La vivienda protegida que no sale del bombo

Los bolsillos más estrechos saben muy bien que la Vivienda de Protección Oficial (VPO) es su única vía de acceso a un techo propio. Sin embargo, aun pasando el ‘peaje’ de reunir una serie de requisitos económicos, no todos tienen la posibilidad de circular por ella. Un sorteo público, en la inmensa mayoría de los casos, es el que decide quiénes pueden acceder a la condición de propietarios.

Para todos los que se quedan en la ‘cuneta’ existe un camino alternativo: la ‘otra VPO’, la que realizan y adjudican las empresas privadas. En esta ocasión los solicitantes tienen que ostentar las mismas condiciones que los que optan a las casas protegidas dependientes de las distintas administraciones, pero la diferencia estriba en que el que más corre ‘’ es el que más opciones tiene de estampar su firma en una escritura de propiedad.

Lista de espera

«Normalmente los interesados preguntan en el Ayuntamiento correspondiente, se les informa sobre los proyectos que van a salir próximamente y llaman a las promotoras», explican en Detinsa. «Nosotros hacemos una lista de espera para que, cuando iniciemos la comercialización, podamos ponernos en contacto con ellos, que por supuesto han de cumplir los requisitos de Vivienda Protegida de la Administración, y, luego, se entregan por riguroso orden de llegada», aseguran las mismas fuentes.

«Son promociones que no están concedidas ni adjudicadas por la Administración pública, pero sí podemos entender que estarán controladas por ella porque es la Administración quien en su momento comprobará que cumplimos con todos los requisitos necesarios para realizar promociones de vivienda protegida y quien nos otorgará la Calificación Provisional y Definitiva de Vivienda Protegida», añaden en Aumay, empresa de Avantis El Grupo Gedeco especializada en este tipo de casas.

Los requisitos de acceso a los pisos protegidos en Madrid exigen ingresos familiares inferiores a 5,5 veces el Iprem para las modalidades de VPPB (Vivienda con Protección Pública Básica) y VPPB-FM (Vivienda con Protección Pública Básica para Familias Numerosas) y de 7,5 veces el Iprem para la VPPL (Vivienda con Protección Pública de Precio Limitado) y VPPL-FM (Vivienda con Protección Pública de Precio Limitado para Familias Numerosas).

En todos los casos los solicitantes no pueden ser titulares de una residencia protegida en territorio nacional. Tampoco podrán ser propietarios de una libre que supere el 40% del precio máximo total de venta, según el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, si opta a una VPPB o una VPPL, o el 60% para VPPB-FM y VPPL-FM.

Quien reúna estas condiciones y no quiera pasar por el ‘bombo’ de adjudicación de las administraciones tendrá la opción de ‘opositar’ para alguna de las más de 3.000 viviendas que pondrán en juego las promotoras privadas durante los próximos meses.

Información extraída: “elmundo.es”

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