Utilizar la Tarjeta de Credito
Las tarjetas de crédito, utilizadas sabiamente, pueden hacer nuestra vida más fácil. Nos dan la seguridad de que no extraviaremos el dinero, de que no podrán robárnoslos, y nos ayudan a salir del apuro cuando no poseemos efectivo. Sin embargo, esas facilidades tienen una contracara: el gasto fácil.
Al poseer una tarjeta, uno pierde el limite de los gastos, ya que gastar resulta demasiado fácil y uno no ve el dinero que “sale” de su billetera. A veces, a pesar de nuestros mejores esfuerzos, acumulamos deudas impagables, y vivimos pagando intereses. Y eso es lo que lleva a que, diariamente, los bancos le quiten el beneficio de la tarjeta a miles de usuarios, que en el futuro muy posiblemente añorarán los tiempos de “crédito” fácil.
Cuando se adquiere una gran cantidad de deuda, también se tiene un desafío, el de quebrar el circulo vicioso y exponencial de los intereses (a más deuda, más intereses. A más intereses, más deuda, y así). Si usted está pagando más de 6 por ciento de sus ingresos mensuales en su tarjeta de crédito, muy probablemente termine como los usuarios de los que antes se habló.
Las estadísticas señalan que la mayoría de las personas que incrementaron sus deudas por mas de tres meses, no pudieron revertir la tendencia. Por lo tanto, en ciertos momentos es necesario tomar medidas drásticas, por ridículas, extrañas o incoherentes que parezcan.