Aspectos positivos y negativos de las hipotecas multidivisa
22 de Enero de 2008Las aguas están revueltas en el mercado hipotecario. Los españoles sienten la presión de la dificultad a la hora de pagar cada mensualidad, especialmente, tras las últimas subidas de tipos y ante el mayor coste de la vida. Una de las opciones para sortear la situación es la hipoteca multidivisa.
Estos productos pueden aligerar la cuenta hipotecaria, siempre que la moneda a la que está referenciada el préstamo sea menos fuerte que el euro y las previsiones en el mercado de divisas apunten a que dicha moneda pueda seguir cayendo.
“Los incrementos que ha sufrido el euribor a doce meses (referencia de la gran mayoría de las hipotecas españolas) en los últimos tiempos –el pasado miércoles se situó en el 4,515%– y la variación de los tipos de interés han provocado que en el último año la demanda de información sobre este tipo de hipotecas se haya incrementado”, asegura Albert Figueras, director de financiación de particulares de Banco Sabadell. Las divisas preferidas por las entidades que comercializan estos productos son los francos suizos y los yenes y suelen ofrecerse en plazos más cortos que las de euros (como máximo a 20 años).
“Escogemos divisas que no tengan tanta volatilidad. El franco suizo ha mantenido una variación máxima a lo largo del último año del 2%, por eso es la moneda más recomendada para los clientes más conservadores. Por otra parte, hipotecarse en yenes es más arriesgado, ya que la divisa nipona ha experimentado una variación en 2007 de entorno al 13%, entre sus máximos y mínimos”, explica Figueras. Según él, a través de estos productos con el actual libor (índice interbancario de Londres que se convierte a la moneda del país correspondiente para el cálculo en otras divisas) se pueden conseguir ahorros cercanos al 30% .
Riesgos latentes
A pesar de que estas hipotecas están cada vez más de moda, “los inversores deben ser conscientes del riesgo que entrañan, ya que dependen de la evolución de la divisa además de la trayectoria de los tipos de interés del país de origen”, asegura Carlos Rodríguez Ugarte, director de la división de Negocio Internacional de Bankinter. Por ello, desde la entidad dan prioridad a analizar el perfil del cliente que las solicita, “pues debe tener una solvencia económica para hacer frente a la posible volatilidad”, asegura.
En su mayoría, las firmas ofrecen la posibilidad de la hipoteca bidivisa, “con la que el cliente puede pasarse a una hipoteca en euros en cualquier momento, pagando una comisión del 0,35%, sobre el saldo pendiente por el cambio de hipoteca”, asegura Figueras. En el caso de que una persona obtenga una hipoteca en la que no se pueda cambiar de divisa, el director afirma que el riesgo crece por la volatilidad que puede sufrir la moneda en estos plazos de tiempo. “Te puedes pegar un susto. Hace quince años hubo gente que debía más dinero del que pidió”, asegura.
Por estos riesgos, muchas entidades no están de acuerdo en comercializar estas hipotecas. “Con la incertidumbre actual, provocada por la crisis, no es aconsejable elegir esta opción de mucho riesgo”, señala Joaquín Valle del Olmo director de Hipotecas de Citi.
