La mitad de las familias españolas no puede permitirse una vivienda de 100 metros cuadrados
Una vivienda seminueva de 100 metros cuadrados es un lujo que no puede permitirse la mitad de las familias españolas. Esa es la conclusión a la que ha llegado el último informe sobre coyuntura económica de Caixa Catalunya, que se basa en datos del Ministerio de Vivienda del año 2005.
El estudio, que ha tomado como referencia la renta de los hogares, la tipología de los pisos y la financiación, concluye que un inmueble de 100 metros cuadrados, de menos de dos años de antigüedad y con una hipoteca a 30 años al 4%, equivalente al 75% del valor de su vivienda, sitúa al 40-50% de las familias en el límite de su capacidad económica. Esto es: destinar el 40% ó más de su salario neto al pago de la hipoteca.
Si dividimos todas las familias en deciles (diez tramos) según su nivel de renta, tenemos que las familias ubicadas en el cuarto decil de renta pagarían un 40,7% de su salario en amortización y en intereses del capital prestado, porcentaje que se incrementa a medida que se reduce la renta: un 47,7% para los hogares del tercer decil, un 54,9% en el segundo y un 72,8% en el caso del primer decil (el más bajo), cifras que sitúan a estos hogares claramente fuera del mercado inmobiliario en viviendas de este tipo.
Siempre y cuando la hipoteca sea por el 75%…
La situación se agrava si el préstamo aumenta hasta el 100% del valor de la vivienda, en cuyo caso, los hogares que podrían abordar su compra disminuye en un 10%, ya que aquellos situados en el quinto decil de renta dedicarían un 44% de su renta disponible neta al retorno del crédito y tendrían dificultades para asumir este pago. Esto empeora en los niveles inferiores de renta, con pagos que van desde el 54,3% del cuarto decil hasta el 97,1% en el decil más bajo.
La alternativa de los hogares ante esta creciente dificultad ha sido la compra de pisos de menores dimensiones. A medida que se reduce el tamaño de la vivienda, el porcentaje de hogares excluidos es menor. En la hipótesis de un préstamo a 30 años por el 75% del valor de una vivienda nueva de 60 metros cuadrados, sólo quedarían excluidos del mercado un 10% de los hogares, mientras que si la dimensión se elevase a 80 metros, un 20% no tendría capacidad para adquirirla. Si se considerara la hipótesis de una vivienda de 40 metros cuadrados, la exclusión se reduce drásticamente, ya que prácticamente todos los hogares con ingresos procedentes del trabajo podrían acceder a la compra de una vivienda.
Cabe matizar que estas simulaciones se han efectuado pensando en los hogares que tienen al menos un trabajador ocupado, por lo que habría que incluir en el contingente de excluidos del mercado inmobiliario aquellas familias en que ninguno de sus miembros está ocupado.